Incentivos fiscales para pymes y empresarios: claves a tener en cuenta en el Impuesto sobre Sociedades
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- Publicado: Miércoles, 22 Abril 2026 14:32
Si desarrolla su actividad a través de una sociedad, como una SA o una SL, y su cifra de negocios es inferior a 10 millones de euros, conviene recordar que puede beneficiarse de los incentivos fiscales previstos para las empresas de reducida dimensión al calcular el Impuesto sobre Sociedades.
Entre las principales ventajas fiscales, destacan las siguientes:
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Tipo de gravamen reducido: las empresas con una facturación inferior a 10 millones de euros pueden aplicar un tipo reducido en el Impuesto sobre Sociedades, que irá disminuyendo progresivamente en los próximos años. En 2025 será del 24%, y se reducirá un punto porcentual por año hasta situarse en el 20% a partir de 2029. En el caso de empresas con una facturación inferior a 1 millón de euros, los tipos podrán ser aún más favorables.
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Libertad de amortización: las inversiones en activos nuevos pueden amortizarse libremente si la empresa incrementa su plantilla. En concreto, el importe que puede beneficiarse de esta medida se calcula multiplicando el aumento de la plantilla media por 120.000 euros.
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Amortización acelerada de activos nuevos: también es posible amortizar los activos nuevos aplicando el doble del coeficiente máximo establecido en tablas. Si los bienes han sido adquiridos mediante leasing, la amortización podrá calcularse por el menor importe entre la parte del principal devuelto y el resultado de multiplicar por tres el coeficiente máximo de amortización.
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Deterioro de clientes deducible: fiscalmente, puede deducirse como gasto el 1% del saldo de clientes pendiente a 31 de diciembre. Si este deterioro ya se contabilizó en 2024, al cierre de 2025 se podrá computar el 1% de la variación del saldo: será gasto si el saldo de deudores ha aumentado e ingreso si ha disminuido.
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Reserva de nivelación: este incentivo permite reducir hasta un 10% de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, lo que puede suponer un importante ahorro fiscal.
Además, estas ventajas —salvo la reducción del tipo de gravamen y la reserva de nivelación— también pueden aplicarse a quienes desarrollan su actividad como autónomos en estimación directa, siempre que su facturación no supere los 10 millones de euros.
Aplicar correctamente estos incentivos puede marcar una diferencia importante en la tributación de su negocio. Por ello, es recomendable revisar cada caso de forma individual para aprovechar al máximo las ventajas fiscales disponibles.